Game Revolution
Game Revolution
Game Revolution
Advanced Search
Please Login
THURSDAY, SEPTEMBER 04 2008
Join Help
 Forgot Password
PlayStation 2/PS2 Member Reviews
RSS News Feed

Shadow of the Colossus - PS2

reviews previews screens videos cheats faqs downloads
GENRE : Adventure 
PLAYERS :
PUBLISHER : Sony 
DEVELOPER : Sony Japan 
ESRB :
CREATED : 11/16/05 

osoascam
PRINTER FRIENDLY VERSION
BUY FROM VIDEO GAME CENTRAL
RENT FROM GAMEFLY
SWAP AT SAY SWAP
COMPARE AT PRICEGRABBER
EMAIL TO A FRIEND

Gran momento
Llámenlo el pequeño paraíso de los nerds, pero para los videojugadores, el tamaño sí importa. No soñamos con matar a una fiera ameba, o echar por los suelos a un cachorrito particularmente molesto; queremos asesinar a un dragón tan enorme como el imperialismo gringo, maldita sea, un Balrog, algo monumental y escalofriante, y físicamente imponente. Entre más grande, más rápido nos enamoramos de ellos y deseamos matarlos. Por eso, estaba escrito que caeríamos por Shadow of the Colossus (La sombra del Coloso), un juego lleno casi exclusivamente de gigantes peleas contra jefes. Es como ordenar cuatro postres para la cena, la clase de plan desquiciado que la mayoría de jugadores solo consideraría tras una buena ronda de guaro de contrabando y vodkas. ¿Estaba alguien lo suficientemente borracho como para probar esto?

Sip, y tuvieron éxito. Shadow of the Colossus es otro modesto juego de acción-aventura creado por los mismos raritos que nos sirvieron el Ico, aclamado por la crítica, y aunque han aclarado que esto no es una secuela, es igual de atrayente. Aunque lucha contra algunos molestos problemas de control, la belleza total y cautivante de ese monstruo y las excitantes secuencias de batalla sirven como un recordatorio de que el buen arte y el buen juego no tienen que ser mutualmente exclusivos. Bienvenidos a un éxito del 2005.

No hay mucha bienvenida a la historia, o lo poco que hay de ella. El juego se abre con vos, un hombre joven, cabalgando despacio en tu caballo a través de un mundo desolado con una chica inconsciente en tu regazo. Llegás a un brillo masivo, ponés a la doña a un lado, y procedés a seguir instrucciones por parte de un dios sin cuerpo en un esfuerzo por revivir a tu flácida mujercita. Las órdenes son armoniosamente simples: encontrar y matar a dieciséis monstruos colosos que están en los alrededores del lugar.

Eso, en pocas palabras, es el grado de la experiencia para jugar. Encontrás un monstruo, matás al monstruo, y otra vez, dieciséis veces seguidas. Así, sin enemiguitos, sin poder afilar tu espada, y sin comida de kamikaze esperando ser encontrada. Aunque esta falta puede sonar bien agüevado para el fanático de acción, los creadores han hecho todo por que no sea así al mezclar su mundo con una artística serenidad y dejar a los increíbles colosos hablar por sí mismos.

Antes de que empecés a lidiar con gigantes, debés encontrarlos. Por suerte, poseés la Antigua Espada Localizadora de Colosos, la cual, contrapuesta al sol, mágicamente apunta el camino a la siguiente bestia cual compás. Es entonces un asunto de saltar en Agro, tu rocín, y seguir la luz.

Inevitablemente, esto te guiará a una especie de acertijo básico, común en la variedad de juegos de plataforma. Aunque en previews (primeras impresiones del juego antes de que sea terminado y sacado al mercado) este parecía el aspecto central del juego, no lo es. Usualmente desplazarse del templo al lugar adecuado toma apenas diez o quince minutillos, un satisfactoriamente corto tiempo de juego anterior que guía a las climáticas batallas entre vos y tus cargas.


Y mae (pana, güey, mompirri), sí que son cargas (chivas, chéveres, chidos). Cada coloso es simplemente masivo en tamaño, erigiéndose sobre tu diminuto guerrero cual dios enojado. Sus tamaños tienden a fluctuar un toque, con unos medio enormes y otros absoluta y positivamente descomunales, como rascacielos con sus cabezas por los cielos. Son un tanto diferentes de uno a otro, también. Unos pocos son bípedos humanoides, mientras que otros van de cuatro patas. Un par vuelan y uno hasta nada. Algunos son pasivos, mientras que otros tratarán de estamparte el hocico en el suelo con armas como árboles o te aporrean con mazas del tamaño de un autobús escolar. Estos son sin duda alguna los jefes más cargas (chidos, chéveres) que has visto, aunque le duela a God of War.

De hecho, lo único más carga que ver a esos bicharejos moverse es tratar de pararlos. Cada bestia es un acertijo en sí misma, y tu tarea es encontrar su punto débil e introducir la parte más puntiaguda de tu espada en él. Llegar ahí es lo difícil, pues requiere que primero descubrás cómo escalar la cosa, y después hacerlo mientras trata de botarte. Aunque también tenés un arco y una flecha a tu disposición, nunca se usan para matar nada. En realidad, funcionan como una manera de atraer la atención de la bestia o que se mueva a cierto punto. Más que todo, se confía en las propias manos, brincando en el coloso y agarrándose de su cuerpo manteniendo apretado R1. No disfrutará esto, y procederá a agitarse, especialmente después de que hayás subido hasta su punto débil y incrustado tu espada en, digamos, la base de su cráneo. Colgando por tu vida, usualmente necesitarás unas cuantas puñaladas para acabar con la bestia.

Puede sonar complicado, pero hay poco que manejar en realidad. La espada, manos y arco, una barra de salud y otra de energía conforman tu armamento. Esto último se vuelve a llenar con el tiempo, así que ser golpeado no es la gran cosa (podés caer desde enormes alturas y perder apenitas la mitad de tu salud, sin huesos salidos o tobillos torcidos). La energía (stamina) representa cuánto podés aguantar colgando antes de soltarte, y también se vuelve a llenar. Sin power-ups, colectables ni ítemes: solo vos, tus sesos y el coloso.

Cuando todo se une, esas batallas no son la gran cosa. La música aumenta, el coloso se menea, te agarrás de él y te le pegás como una vieja a una vitrina, matándolo con tu pistola mientras la victoria erupciona de la herida en fuentes de negra sangre. Es casi tan divertido verlo como jugarlo, quizás las mejores escenas de acción cinemáticas mientras se juega.

Dicho esto, el juego no corre tan espléndidamente como aparenta. La cámara tienda a presentar la acción a la manera de película al girar alrededor para capturar los ángulos que se ven mejor, pero esos no son los mejores para jugar. Durante algunas de las batallas posteriores, pelearás con tanta saña contra la cámara que como contra la bestia, tratando en vano de que se quede centradita en su lugar cuando insiste en flotar hacia un lado. Para tratar de remediarlo, hay un botón que mantiene al coloso siempre a la vista mientras corrés tratando de pensar cómo subírsele. Desafortunadamente, ayuda mínimamente para resolver la predilección de la cámara de andar de un lado para otro como gallina culeca.

También hay problemas al manejar al caballo. Se siente muy auténtico, pero usualmente Agro oscila de atrás para adelante en vez de seguir un camino recto y uniforme. Chocar contra un objeto razonablemente grandecillo resultará en que se detenga en seco, lo que puede ser bastante frustrante en algunas batallas. Aún así, normalmente Agro es quizá el caballo más carga (chiva, chévere, chido) desde Mr. Ed. Se mueve con una fluidez sorprendentemente realista, con su crin y cola danzando con el viento en un baile infinito (ejem) al galopar. Sus movimientos incidentales son equinos hasta la médula.

Pero eso es solo el comienzo de las lujosas gráficas. A veces, creerás estar jugando a través de una escena borrada de El Señor de los Anillos, galopando a través de un desierto con la espada sujeta al aire mientras el desolado paisaje se mira pasar. Es como jugar en una hermosa pintura. Asomos de Ico se ven por todo lado, desde los efectos de suave luz hasta las fantásticas animaciones de los personajes. El mundo exuda un estilo particular y se apega a éste. Es como jugar en una pintura (eso no es un error), una obra de arte visual.

Ese artistismo cuesta caro, pues en Shadows of the Colossus muestra algunas fallas técnicas. La cantidad de cuadros por segundo disminuye significantemente de rato en rato, particularmente durante las batallas. Eso es excusable debido al tamaño de los colosos, pero otros aspectos son difíciles de perdonar. Claramente no supieron medirse con el poder del PS2.

El audio es digno de ser rescatado de igual manera, particularmente por su carácter minimalista. No se oye mucho al recorrer la tierra, más que los cascos de Agro y el viento soplando a través de los cañones, que se une al lúgubre y solitario ambiente. Durante las luchas con los colosos, una tensa marcha orquestal llega a un intenso crescendo cuando empezás a escalar su espalda, creando una muy dramática escena de batalla.

Y el drama realmente entra en escena cuando la ambigüedad moral de tu lucha se hace evidente. Tratás de salvar a tu novia, presumiblemente una noción noble, pero estás sistemáticamente destruyendo esas hermosas (y usualmente inocentes) artefactos naturales. La adrenalina de satisfacción tras acabar con una bestia es casi inmediatamente reemplazada por un sentimiento de lástima por la criatura mientras lentamente viene a parar en el suelo. Eventualmente recibirás respuestas, pero no lo voy a arruinar aquí.

En lugar de eso, te darás cuenta vos mismo en solo unas diez horas, tras las cuales podés jugar en un nivel de dificultad significativamente mayor o darle al recién desbloqueado Time Trial (Prueba Contrarreloj), el cual placenteramente te deja brincar en las peleas contra los jefes sin recorrer todo el mundo de nuevo. Aún así, no ofrece material nuevo ni nada. Como Ico, es un juego relativamente corto y no tiene mucho como para querer volverlo a jugar, aunque vas a querer rajarle (presumirle) a tus amigos.

Debés estar preparado para aferrarte al control. Shadow of the Colossus pone su dinero donde está su boca, proviniendo peleas contra jefes inigualables en un mundo realizado de una manera poco común. No encontrarás momentos así en ningún otro lado, y sus pocas fallas mecánicas no logran dar al traste con este juego tan Goliático. Después de todo, el tamaño sí importa.

A-, 93
+ ¡Santa mierda, esos jefes son carguísimas (chéveres, chidísimos, chivísimas)!
+ Secuencias de cinema sin igual
+ Animaciones muy cargas
+ Un mundo desolado y oscuro
+ Ambigüedad moral
- Algunas fallas mecánicas bien notables
- Un tanto corto
- No dan ganas de jugarlo de nuevo

 
A-
Views Average Review Rating
8107 Average Rating
 
Member Reviews
B
osoascam A-
Trae A
cerebral_assassi C-
Crackbum A-
Helios C
halowarcraftx A+
LukeHarris A
grandmagoodtimes B
jam33 A-
Cartos B
Write a Review
 
cerebral_assassi
Joined: Jan 6, 2006
Posted: Jan 6th, 2006 at 12:09 pm
Yeah i dont understan it
 
samson0218
samson0218
Joined: Aug 13, 2006
Posted: Aug 14th, 2006 at 3:44 pm
como te what?
 
edwardo77
edwardo77
Joined: May 26, 2006
Posted: Aug 16th, 2006 at 6:31 pm
umm what?
 
edwardo77
edwardo77
Joined: May 26, 2006
Posted: Aug 16th, 2006 at 6:31 pm
what?
 
Sams_Hitman
Sams_Hitman
Joined: Dec 25, 2005
Posted: Aug 24th, 2006 at 7:36 pm
What languge???
 
Mr_Piddles
Mr_Piddles
Joined: Dec 31, 2006
Posted: Dec 31st, 2006 at 1:36 pm
Guys, it's spanish, if you want read the review. Copy and paste it into a translator program.
 
DenHond
DenHond
Joined: Nov 4, 2007
Posted: Apr 3rd, 2008 at 7:39 am
you don't speak spanish on an english site... what would you guys do if everybody start reviewing things in his own language...
 
Login to post a comment or rate this review.

Login:
Username:
Password:
Remember me next time?